La ley del péndulo

Le hago el amor a esta hoja en blanco, ¿qué es lo que ella me produce?, un alivio, una compañía… es la fuente de mi desahogo.
Respiro hondo y transformo, gracias al cielo me han mostrado como hacerlo. De otro modo hubiese muerto en el grito desesperado, de otro modo mi vida hace tiempo hubiera terminado.
¿Cómo se conjuga el movimiento y el estatismo? ¿Para quién trabaja cada uno de ellos?
No es fácil dilucidar la verdadera liberación, mas sí, muy fácil, la torpe y atropellada liberación de a ratos que siempre culmina con un nuevo encadenamiento.
Como engaña la desesperación. Se sabe conocedora de grandes verdades, se sabe revolucionaria, lo es, pero habrá que preguntarse en pro de quien.
Harta de la inercia, de la artificialidad, harta de la estructura que es hipócrita ante las contradicciones, se proclama redentora. Un demonio se opone al otro, diciendo muchas verdades, manifestándome como el mejor fiscal, mas ocultando su propia falta de fundamentos.
Y así vamos por el camino de los extremos. Por el camino de las luchas de opuestos que ruedan incesantemente, el libertinaje aprisiona a la dictadura y la dictadura aprisiona al libertinaje.
Y no se confunda señor, que aquí no hablo de luchas sociales, sino más bien, de realidades cósmicas y de energías psíquicas.
Porque muy bien conoció de esto el intelecto así como cualquier historiador, sin embargo sigo sumergida en esta lucha psíquica día a día, porque no he logrado que mis emociones e instintos se enteren de lo que tanto se ha informado mi cerebro.

Egoístamente te extraño

Vos ya te fuiste y yo me quedo, extrañándote. Vos ya lo resolviste así, de esa mala forma… y yo me quedo, extrañándote. Hoy de vez en cuando te extraño, pero ya no quiero extrañarte más. Tu inevitable desaparición deja un deseo insaciado que persigue consuelos sustitutos. Pero no quiero más consuelos… como joden los pesados deseos. ¿Pero porqué uno quiere tanto al sufrimiento? Porque es obvio que en el deseo insatisfecho también hay un placer oculto. Aquí solo hablo de mi, yo y conmigo, porque de vos desconozco. De vos, solo intuyo, que no debo llamarte con mi pensamiento, sino, más bien, dejarte y desearte lo mejor.

3/8/06

Que pena que no estés más acá, ahora que escucho a Bob Dylan en stereo como corresponde, tengo acá los cables que me compraste el otro día.
Martín la vida sigue sin vos aquí. ¿Quién va a leer este blog ahora, quién va a leer esta pagina que fue creada inconcientemente para conocerte?
Te quiero flaquito, te quiero locura, donde sea que estés en este momento. Y me chupa un huevo la estética en este instante, el mugroso arte oscuro que siente el placer siniestro y morboso de hacerle el amor a las palabras que expresan mierda pero como están dichas hermosamente… nadie dice nada de lo aborrecedor que expresan.
Martín el misterio es demasiado grande y la vida demasiado frágil, increíblemente frágil. Creeme que estoy muriendo junto contigo en estos momentos, porque la muerte es cuestión de vida. Esta vida inmaterial e interna que crece cada día adentro mío, porque gracias al cielo muere la superficialidad, mueren los valores de los sentidos y se despiertan y se escapan los del intimo ser oculto, fuera de la relatividad, fuera de la marea de los bichos que nos comen la vida y que en definitiva terminaron matándote.
Amigo mío, quiero enviarte todo el amor del mundo a donde quiera que estés, de sentimiento inmaterial y etéreo a sentimiento inmaterial y etéreo.
Dejame regalarte el amor que nunca pudiste comprender, ese amor que te tuve siempre, dejame regalarte y proyectártelo con mi imaginación, porque ¿qué somos si no eso? creación imaginada.
No dejo de tener presente tus ojos claros enrojecidos por el llanto y la tristeza, esa tristeza que te consumía el aliento, esa tristeza que siempre quise arrancarte del corazón para regalarte toda la felicidad del mundo. Perdoname por no ser mejor, por no estar más conciente para ayudarte, para no enloquecerte aún más.
Martín fuiste como un hermano que me enloqusió y hizo que terminara regalándole un incesto.
Es una pena que no me hayas podido comprender, es una pena. Martín no te juzgo, Martín no te culpo, solo se que cada uno hace lo que puede y hay que saber comprender…
Es increíble como la vida esta cada vez menos afuera y más adentro, casi pude sentirte al lado mío hace un instante.
Martín, mi estimado amigo “un poco pálido pero agradable”, “no queremos que cometas ninguna locura”, tu psicólogo agregó otro nombre a la lista negra.
Yo se que vos estabas tan enfermo como la humanidad entera y vos sabes que yo me incluyo. Pálido sufriente de la “enfermedad” de querer comprender un poquito el mundo.
Locura… esta Locura te envía un abrazo imaginario muy apretado y desde el fondo de su corazón.

Al fin y al cabo nos encanta vivir en el infierno

Sueño con actores y resulta que actúo más melodramáticamente cuando las cosas menos trágicas suceden y viceversa.
Escucho el apoyo de los otros y me parece lamentable su escándalo y solo prefiero el silencio. Solo prefiero el silencio.
¿Por qué cuando pasan las cosas más feas uno se vuelve más bueno y empieza a ver en el berrinche y el melodrama cotidiano a un mono saltando por encontrar un poco de diversión dentro de la desgracia?
Buscamos la diversión y en ella nos perdemos de nosotros mismos. Llorar, criticar, putear al fin y al cabo son solo demostraciones de una gran preocupación egoísta. De hecho, toda preocupación es egoísta. Solo las ocupaciones sirven de algo.
Cuando las cosas desgarran la piel uno quiere dejarse de juegos, alejarse lo suficiente de todos los egoístas monos saltarines que saltan al costado escandalizados.
Si al fin y al cabo nos encanta la tragedia… diversión de las más siniestras.
La gente dice, a mi me gusta la tragedia porque es la vida misma, porque mi vida es una tragedia. Todos nos jactamos de lo dura que es nuestra vida y justificamos toda nuestra mierda en eso.
Bla bla bla, pura palabrería, a la gente le gusta la tragedia solo porque somos unos sádicos buscadores de problemas, si no los buscamos nos aburrimos. Estamos tan enfermos que nos encanta ver reproducida la mierda de nosotros mismos en una novela, una película, en un poema, en una canción, en cualquier tipo de obra de arte, chusmeando la vida del otro, leyendo historia o lo que sea…
¿Cómo no apreciamos la belleza? ¿Cómo no somos capaces de transformar esas basuras cotidianas en un poquito de amor? Lo único que tenemos que hacer es lo mejor posible… ¿y lo hacemos? Seguro que no.
Tenemos el corazón recubierto de crueldad y de reproches y así continuamos con el círculo vicioso de mierda que tira mierda, incapaces de perdonar un poquito y ponernos en el lugar del otro.
Al fin y al cabo nos encanta vivir en el infierno y somos unos insensibles ante la verdadera belleza, porque de tanta mierda que tenemos encima, esa belleza nos empalaga.
Es que anque parezca extraño, las cosas son como tienen que ser. Nos inventamos los problemas solo de forma de tener la posibilidad de descubrir su sinsentido y asi conocer, la verdadera felicidad de lo absoluto.

Llegué y las luces me colmaron el alma
La niebla me mostró la vida
Pero el gris me apagó y el violeta me transmutó.
No quiero morirme contigo, el aburrimiento mata.
El gran muro del inevitable estatismo muerto asfixia y me desespera.
No quiero encadenarme en a la sordidez de los planes despiadadamente prefabricados, en donde la vibración se aquietese y la repetición esta vacía.
Los ciclos son vida, pero esos ciclos son solo estática inercia.
No quiero que me arrastre el huracán de la euforia agonizante de las vidas sin refugio.
Se que puedo refugiarme en las mantas y los abrigos cuando hace frío.
Las lanas de colores me protegen y el fuego arde en un costado.
Los colores danzan a al lado mió reviviéndome.
Las rosas me devuelven el aliento.
Hoy camino por la vereda y me meto adentro de la casa escondida de mi corazón
Desde ahí veo todo y cuando me salgo me pierdo.
Desde ahí la paz me envuelve y todo es vibración que se toca y se transforma.
Desde ahí observa la magia y calla el pensamiento.
Hoy pude ver a los murciélagos fuera de mi y me dieron mucho miedo.
Esas ratas haladas siempre cuelgan para abajo.
Esos bichos voraces e insaciablemente inmundos.
No quiero alimentar a mis murciélagos. No quiero energizarlos con nuestro fuego.
Déjame darle vida a las palomas. Quiero construir la hoguera donde su pureza se eleve y nuestro amor nos de la savia para levantarnos.
Crucifica a la negra ternura de las ratas haladas. Crucifica a los amores que caen, coartan el sentido y encadenan en sus anclas.

Una imagen inspiradora



Mis colores ...el verde y el violeta.

Prendan la luz

¡Quiero luz! ¿De que otra forma puedo ver la complejidad de lo simple?
Teoría enlaberintizadora,
pujante justificadora de tu propia critica o descripcion,
solo tiras redes que atrapan amorfamente.
Solo te digo... ten cuidado de no cohartarle la vida al alma, no me mates la intuicion.

“Toda teoría es gris y sólo es verde el árbol de doradas frutas que es la vida” -Goethe

Como si cayera el mundo pero para un solo individuo. Salta un huracán desde la perspectiva interior. En ese entonces se siente una partícula desconectada del universo.
Mas todo es perspectiva, mas todo es unidad.

Como la piedra que inicio su trayecto en el espacio inventado sin rozamiento.


Inhalo – Exhalo el azul purificador.
Verde y rosa acomodan su belleza.
Lástima …
la inspiración es insuficiente…
…no desgarrara montañas las de nebuloso surgimiento.
Estoy viendo el terreno libre de densidad.
Todo queda en punto muerto
y brota el tallo de un nuevo aburrimiento.
Mas la carga no suspende el trayecto,
a la voluntad no se la extingue el enbreteaje
Imágenes atesoradas de grandes impulsos sin contrarrestros,
como la piedra que inicio su trayecto en el espacio inventado sin rozamiento.
Estoy viendo el terreno libre de densidad
Descolgarme del péndulo y flotar…
unida a la unidad.
Mientras todo…
inhalo y exhalo el azul purificador,
la piedra cúbica es el mejor cimiento
y en el baúl se esconde el ancla del amor,
la voz, el pedido, la invocación.
Mientras todo...
gran gasto de energía en sucesos que ocupan sin llenar,
que distraen y traicionan a la concentración.

Un día me aburrí de esta humanidad y decidí crear otra.

Un día me aburri de esta humanidad y decidí crear otra.
Algunos diran que fue un intento por propiciar el escapismo. Pero no mi intencion era otra, para nada esa. ¿Es que acaso no hay más mundos posibles?
Esto se me ocurrió estando yo parada en una montaña de tierra y piedras que dejaba para todos sus costados un estremedor precipicio.
Entonces un polizón se adueño de mi cuerpo y mi alma y me utlizó de combustible. Luego colgó de mis ojos dos grandes anclas, abrió mi cabeza y puso en ella un gran lingote de hierro.
Todo se volvió absurdo, no podía respirar un segundo más de aire sin sentido.
Apareció una paloma que se mutiló las alas y me las dio en obsequio para que las uniera a mis omóplatos.
Desde ahora ellas se han convertido en la base de mi gran construcción y a la vez lloro por el gran sacrificio.
Un día me aburri de esta humanidad y quice construir otra, pero por ahora mi voz no tiene la sabia suficiente para hacerlo. Por ahora solo parece que alguien intenta construirme a mi.

Vida-Caos / Vida-Cosmos.

¡¿Quién se atrevió a separar la ética de la estética?!
¡¿Quién se atrevió a separar la realidad de lo que debe ser?!

Quién se atrevió a hacer eso construyó la vida,
…y también el caos.

Nada puede sustentarse en el caos absoluto.
Pero mucho puede nacer de su conjunción con el cosmos.

Caída, tristeza, vacío, locura eres imprescindible…
siempre y cuando no te conviertas en el Status Quo
La vida se hace de a dos.

Shhhh Shhhh

Ruego silencio,
que quiero agarrarme del calorcito de mi corazón y me cuesta oírlo.
Silencio
No me dejes oír las voces de la traición.
Se escuchan bellas y bondadosas.
Están afianzadas en la mecanisidad arbitraria de la incomprensión.
Silencio
que cuando me lo muestras, la nube negra que da miedo de los demás
se les ve clarito.

Prostitución masiva

La necesidad de imitación me absorbe.
Basada está únicamente en la prostitución masiva:
yo me convierto en tu cosa, a cambio tú te conviertes en la mía.
El mecánico y oscuro trueque de las relaciones
sentimentales-comerciales culmina cuando las partes buscan
convenios transaccionales que se adecuen más a
sus necesidades, deseos y aspiraciones futuras.

Juego de niños

Es juego de niños ensuciarse y volverse a limpiar.
Lo lastimoso es cuando me ensucio tanto que empiezo a pudrirme.
Entonces ya se me olvida lo que es estar limpia.

Directo al corazón

Di las mismas cosas otra vez
nadie pide que digas nada nuevo
lo nuevo se comprende no se dice
repíteme lo mismo nuevamente te pido
pero dilo con otros conceptos
seamos más rápidos que la memoria
así burlamos la encrucijada con que nos atrapa la mente

Bonitamente triste

Se que también a vos te fascina lo bonitamente triste.
Bueno yo,
me fascino con los bonitamente tristes
Me envuelve su caminar perdido,
Su dulce y esclavizante melancolía infinita
Su aura justificadamente oscura
¿justificada por quién?
Por la bobada compulsiva.

Poca personalidad

Tráiganme de un tirón siempre que me vean volando,
tráiganme
que no quiero subir en ese globo.
Uff que alivio
vuelvo a caer en el principio de realidad
Poca personalidad
es lo que me sobra,
de decir lo contrario incurriría en la mentira.
A decir verdad, será que es poca, oooo
mejor dicho es falsa
Creo que prefiero lo segundo.
Ahora soy arrastrada por la carretilla del mediocre.
Maldita sea! Nadie quiere eso tampoco.

Yo vivía con él dentro de una burbuja.

Yo vivía con él dentro de una burbuja. El me abrazaba y me recubría. Yo le mire los ojos, el me miró y me atrapó. Tuve que escaparme, así que le mordí el labio. Y en seguida me alejé y me reí. Me volvió a mirar, supo que siempre que lo hacia se comía parte de mi. Estábamos en un micro espacio húmedo, cálido y etéreo. Nuestra burbuja era increíble, mi cuerpo era liviano como el de un fantasma, el de él era más pesado, pero aún conservaba la vitalidad.
Siento su calor, su cuerpo pegado al mío y un amarillo cálido que lo recubre. Mis ojos se humedecen y parpadeo, mi liviandad se convierte en pesadez, necesito que me sostenga fuerte, si me suelta por un instante yo caigo al precipicio eternamente.
Me muerdo los labios y lo miro con los ojos atrapados, no me sueltes que me caigo al precipicio. Mi energía se pierde, el la absorbe, vivo una agonía placentera, pero no llego a morir Mi conciencia se corta y empiezo a desear y convencerme de que él y esa burbuja son el mundo entero. De a poco incluso él me deja de importar, solo quiero estar inerte y con la mirada perdida.
Recupero milagrosamente la conciencia. Frente al deseo de muerte reaparece el amor y la vida, me alejo, no quiero que me haga más daño.
Acerca su boca a la mía, siento la energía y la fuerza atrayente de su aliento. Mi conciencia me hizo recuperar la liviandad, pero ahora se apodera de mí el deseo de tomarlo a él de rehén. ¿Podré? Su muerte es más rápida que la mía, mi agonía es más lenta y además tengo una extraña fuerza que me protege y no me deja morir.
El deseo de encenderlo se corona en mi ánimo. Sabe lo que pienso así que sonríe con una mirada cómplice.
Lo busco, no controla sus impulsos y su fuerza se derrama. Yo lo disfruto, justificándome, el quería que así fuera. Ahora es él quien desea permanecer inerte eternamente.
Ha muerto, lloro, mi mundo se ha desvanecido, se me agota el aliento. Se apodera de mi el sufrimiento y la tristeza por su muerte. No lo soporto, yo solo quería estar rodeada de la energía cálida y revitalizante y en cambio vivo la muerte.