Ruego silencio,
que quiero agarrarme del calorcito de mi corazón y me cuesta oírlo.
Silencio
No me dejes oír las voces de la traición.
Se escuchan bellas y bondadosas.
Están afianzadas en la mecanisidad arbitraria de la incomprensión.
Silencio
que cuando me lo muestras, la nube negra que da miedo de los demás
se les ve clarito.
Shhhh Shhhh
This entry was posted on lunes, marzo 27, 2006 , 1:19 p. m.. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can skip to the end and leave a response.