Le hago el amor a esta hoja en blanco, ¿qué es lo que ella me produce?, un alivio, una compañía… es la fuente de mi desahogo.
Respiro hondo y transformo, gracias al cielo me han mostrado como hacerlo. De otro modo hubiese muerto en el grito desesperado, de otro modo mi vida hace tiempo hubiera terminado.
¿Cómo se conjuga el movimiento y el estatismo? ¿Para quién trabaja cada uno de ellos?
No es fácil dilucidar la verdadera liberación, mas sí, muy fácil, la torpe y atropellada liberación de a ratos que siempre culmina con un nuevo encadenamiento.
Como engaña la desesperación. Se sabe conocedora de grandes verdades, se sabe revolucionaria, lo es, pero habrá que preguntarse en pro de quien.
Harta de la inercia, de la artificialidad, harta de la estructura que es hipócrita ante las contradicciones, se proclama redentora. Un demonio se opone al otro, diciendo muchas verdades, manifestándome como el mejor fiscal, mas ocultando su propia falta de fundamentos.
Y así vamos por el camino de los extremos. Por el camino de las luchas de opuestos que ruedan incesantemente, el libertinaje aprisiona a la dictadura y la dictadura aprisiona al libertinaje.
Y no se confunda señor, que aquí no hablo de luchas sociales, sino más bien, de realidades cósmicas y de energías psíquicas.
Porque muy bien conoció de esto el intelecto así como cualquier historiador, sin embargo sigo sumergida en esta lucha psíquica día a día, porque no he logrado que mis emociones e instintos se enteren de lo que tanto se ha informado mi cerebro.