Le hago el amor a esta hoja en blanco, ¿qué es lo que ella me produce?, un alivio, una compañía… es la fuente de mi desahogo.
Respiro hondo y transformo, gracias al cielo me han mostrado como hacerlo. De otro modo hubiese muerto en el grito desesperado, de otro modo mi vida hace tiempo hubiera terminado.
¿Cómo se conjuga el movimiento y el estatismo? ¿Para quién trabaja cada uno de ellos?
No es fácil dilucidar la verdadera liberación, mas sí, muy fácil, la torpe y atropellada liberación de a ratos que siempre culmina con un nuevo encadenamiento.
Como engaña la desesperación. Se sabe conocedora de grandes verdades, se sabe revolucionaria, lo es, pero habrá que preguntarse en pro de quien.
Harta de la inercia, de la artificialidad, harta de la estructura que es hipócrita ante las contradicciones, se proclama redentora. Un demonio se opone al otro, diciendo muchas verdades, manifestándome como el mejor fiscal, mas ocultando su propia falta de fundamentos.
Y así vamos por el camino de los extremos. Por el camino de las luchas de opuestos que ruedan incesantemente, el libertinaje aprisiona a la dictadura y la dictadura aprisiona al libertinaje.
Y no se confunda señor, que aquí no hablo de luchas sociales, sino más bien, de realidades cósmicas y de energías psíquicas.
Porque muy bien conoció de esto el intelecto así como cualquier historiador, sin embargo sigo sumergida en esta lucha psíquica día a día, porque no he logrado que mis emociones e instintos se enteren de lo que tanto se ha informado mi cerebro.
La ley del péndulo
miércoles, agosto 30, 2006
Posted by victoria
Egoístamente te extraño
Posted by victoria
Vos ya te fuiste y yo me quedo, extrañándote. Vos ya lo resolviste así, de esa mala forma… y yo me quedo, extrañándote. Hoy de vez en cuando te extraño, pero ya no quiero extrañarte más. Tu inevitable desaparición deja un deseo insaciado que persigue consuelos sustitutos. Pero no quiero más consuelos… como joden los pesados deseos. ¿Pero porqué uno quiere tanto al sufrimiento? Porque es obvio que en el deseo insatisfecho también hay un placer oculto. Aquí solo hablo de mi, yo y conmigo, porque de vos desconozco. De vos, solo intuyo, que no debo llamarte con mi pensamiento, sino, más bien, dejarte y desearte lo mejor.
3/8/06
viernes, agosto 25, 2006
Posted by victoria
Que pena que no estés más acá, ahora que escucho a Bob Dylan en stereo como corresponde, tengo acá los cables que me compraste el otro día.
Martín la vida sigue sin vos aquí. ¿Quién va a leer este blog ahora, quién va a leer esta pagina que fue creada inconcientemente para conocerte?
Te quiero flaquito, te quiero locura, donde sea que estés en este momento. Y me chupa un huevo la estética en este instante, el mugroso arte oscuro que siente el placer siniestro y morboso de hacerle el amor a las palabras que expresan mierda pero como están dichas hermosamente… nadie dice nada de lo aborrecedor que expresan.
Martín el misterio es demasiado grande y la vida demasiado frágil, increíblemente frágil. Creeme que estoy muriendo junto contigo en estos momentos, porque la muerte es cuestión de vida. Esta vida inmaterial e interna que crece cada día adentro mío, porque gracias al cielo muere la superficialidad, mueren los valores de los sentidos y se despiertan y se escapan los del intimo ser oculto, fuera de la relatividad, fuera de la marea de los bichos que nos comen la vida y que en definitiva terminaron matándote.
Amigo mío, quiero enviarte todo el amor del mundo a donde quiera que estés, de sentimiento inmaterial y etéreo a sentimiento inmaterial y etéreo.
Dejame regalarte el amor que nunca pudiste comprender, ese amor que te tuve siempre, dejame regalarte y proyectártelo con mi imaginación, porque ¿qué somos si no eso? creación imaginada.
No dejo de tener presente tus ojos claros enrojecidos por el llanto y la tristeza, esa tristeza que te consumía el aliento, esa tristeza que siempre quise arrancarte del corazón para regalarte toda la felicidad del mundo. Perdoname por no ser mejor, por no estar más conciente para ayudarte, para no enloquecerte aún más.
Martín fuiste como un hermano que me enloqusió y hizo que terminara regalándole un incesto.
Es una pena que no me hayas podido comprender, es una pena. Martín no te juzgo, Martín no te culpo, solo se que cada uno hace lo que puede y hay que saber comprender…
Es increíble como la vida esta cada vez menos afuera y más adentro, casi pude sentirte al lado mío hace un instante.
Martín, mi estimado amigo “un poco pálido pero agradable”, “no queremos que cometas ninguna locura”, tu psicólogo agregó otro nombre a la lista negra.
Yo se que vos estabas tan enfermo como la humanidad entera y vos sabes que yo me incluyo. Pálido sufriente de la “enfermedad” de querer comprender un poquito el mundo.
Locura… esta Locura te envía un abrazo imaginario muy apretado y desde el fondo de su corazón.